lunes, 29 de septiembre de 2008

Se desploma BMV, cierra con caída de 6.40%


En un "lunes negro" para las bolsas del mundo, el mercado accionario registró la caída más importante en lo que va del 2008, e incluso de los últimos ocho años, tras el rechazo al plan de rescate financiero por parte de la Cámara de Representantes en Estados Unidos.


Pese a la negativa de los legisladores estadunidenses, analistas financieros confían en que en breve se apruebe un plan de rescate ya que es imprescindible, pues aunque no implicaría que con ello se saneará el sistema financiero si contribuirá a estabilizarlo. Con esta caída, la BMV acumula un descenso de 18.89 por ciento que va del presente año, es decir cinco mil 581.16 enteros menos respecto al cierre de 2007. La caída de este día es la mayor baja porcentual que registra la BMV desde abril del año 2000, cuando descendió 7.93 por ciento aunque el nivel del IPC era diferente, y esta caída representó 544.35 enteros.


El director de Estrategia Bursátil de Ixe Casa de Bolsa, Carlos Ponce, dijo que el actual entorno de los mercado "es un momento importantemente volátil, incierto y habrá que tener cuidado", ya que estas condiciones prevalecerán en los próximos días. Explicó que antes de conocerse el rechazo del plan de rescate, la bolsa ya registraba un comportamiento negativo tras conocerse los problemas, intervenciones y apoyos en Europa a diferentes bancos internacionales, pues se hizo un reconocimiento del contagio de los problemas financiero de Estados Unidos a otras instituciones.


A esto se sumaron las críticas sobre las facilidades que dio la Reserva Federal (FED) a Citigroup para ayudar al banco Wachovia en Estados Unidos, pero lo que sorprendió fue la no aprobación del plan financiero por parte de la Cámara de Representantes. Esto tuvo un impacto muy negativo en todas las bolsas, incluso el Bovespa de Brasil tuvo que cancelar sus operación por tener una caída de más de 10 por ciento, como parte del efecto global.

martes, 16 de septiembre de 2008

La crisis financiera se agrava en Estados Unidos


Todo empezó como un ataque de pánico, mitigado por garantías de que el problema estaba limitado a un número relativamente pequeño de préstamos hipotecarios imprudentes. Ahora está claro que la crisis no estaba controlada de modo alguno, y que el sistema financiero nacional está peligrosamente al borde del abismo.


Bien podría ser que se recuperase. Pero a medida que los formuladores de las políticas tratan de guiar a la economía a lo largo de la cuerda floja, se hace cada vez más difícil saber si lo peor ya ha pasado, o si los problemas podrían descontrolarse todavía más e infligir serios daños.


"Toda la economía mundial depende del bienestar de la comunidad financiera porque estamos hablando de una industria que suministra crédito, que es la savia vital de los gastos de negocios y consumidores", opinó Bernard Baumohl, director de economía mundial en The Economic Outlook Group en Princeton, Nueva Jersey.


Han pasado generaciones desde que la economía estuvo tan cerca de sumirse en una depresión. ¿Podría ser que las malas apuestas de Wall Street y los esfuerzos desesperados por controlar el daño sentencien a la economía a dos años de estancamiento o algo peor?


Los formuladores de políticas y los economistas tienen una comprensión mucho mejor de cómo funciona el sistema financiero que la que tuvieron durante la Gran Depresión, donde hay coincidencia en opinar que gran parte del daño se debió a la inacción.


Las lecciones del pasado en gran medida protegen la economía de los peligros del presente. Pero no los eliminan.


"Este es el mayor riesgo que hemos tenido en mucho, mucho tiempo", dijo Joel Naroff, de Naroff Economic Advisors en Holland, Pensilvania.


Ya ocurrió que una de las firmas de inversiones más prominentes de Wall Street, Bear Stearns, se ha precipitado al abismo. Otra, Lehman Brothers, cayó en la bancarrota el lunes temprano. Una tercera, Merrill Lynch, accedió a ser vendida para evitar el mismo desenlace.


El gobierno de George W. Bush, que ha prometido dejar que el libre mercado haga escarmentar a los imprudentes, cambió de parecer en lo que respecta a las dos mayores empresas de financiación hipotecaria de la nación e intervino para tomar control de ambas.


Mientras tanto, se ciernen espesos nubarrones sobre algunas de las compañías financieras más conocidas en el mundo, incluyendo la aseguradora AIG Inc. y Washington Mutual Inc.
"Decididamente estamos atravesando un momento histórico", dijo Peter Temin, historiador de la economía en el Instituto de Tecnología de Massachusetts.


La crisis que afecta Wall Street puede parecer alejada de lo que pasa en la vida cotidiana. Pero las conexiones son incuestionables. Muchos propietarios están viendo desplomarse los valores de sus casas, a la vez que se reduce la flexibilidad que otro tenían para tomar prestado y comprar a crédito.


Las comparaciones con crisis pasadas no son fáciles. La economía ha demostrado una notable resistencia pese a una crisis que es en gran medida abstracta, generalizada e imprevisible.